Título Original: Ringu
Género: Terror
Director: Hideo Nakata
Intérpretes: Nanako Matsushima, Miki Nakatami, Hiroyuki Sanada, Yuko Takeuchi
Nacionalidad: Japonesa
Impresiones
Terror en Japón ha habido desde
bastante tiempo, sin embargo la categoría de “J-Horror” es relativamente
reciente; al menos tal como se entiende hoy. Apenas dos décadas. Como clásico
remoto se podría nombrar a “El Más Allá” (1964) de Masaki Kobayashi; como
iniciador de la etiqueta moderna “The Ring”. Precisamente esta película, de
escasas pretensiones, y todavía más escasos medios, consiguió un enorme éxito y
pudo pasear con orgullo su triunfo en festivales como Sitges. Y fue una
victoria colectiva, que concitó el conocimiento occidental de una forma de
hacer las cosas a la oriental.
Si bien en realidad culturalmente
no hay un océano de distancia. Las muertes en disposición metódica y las
leyendas urbanas no eran nada nuevo, y sin embargo Nakata consigue insuflar
sangre y aires nuevos a la base existente. Además de añadir una afortunada
inclusión de aspectos relacionados con el folklore japonés. De todos modos esto
del “J-Horror”, como cualquier etiqueta, tiene vocación referencial pero no es
particularmente precisa. Nada tiene que ver “The Ring” con, por ejemplo, la
violencia desatada de las películas de Takashi Miike.
Un factor que, curiosamente (o no
tanto), ayuda a aumentar el clima de zozobra de la película, es su aspecto
espartano, la ausencia de efectismos, lo sencillo de su puesta en escena.
Apenas hay efectos especiales (salvo en un momento concreto), sangre o
elementos macabros. Se trata de un terror de concepto y atmósfera, de ambientes
grises y angustias relacionadas con el mayor miedo que probablemente tenga a su
lado un ser humano: la proximidad de la muerte.
En “The Ring” se nos habla de una leyenda urbana sobre una
cinta de VHS en la que se ve una forma anular y una serie de extrañas imágenes
de origen y significado desconocido. Al momento después de haber visto el vídeo
suena una llamada telefónica, y a la semana de hacerlo la persona que haya
observado el contenido de la cinta muere sin explicación lógica con un rictus
de terror desaforado. Durante la semana de plazo, si se toma una fotografía a
la persona “maldita”, su rostro aparecerá horriblemente desfigurado.
Una periodista, Reiko Asakawa (Nanako
Mutsushima), tras conocer de primera mano algunos testimonios que ratifican
esta leyenda urbana decide investigar. Investigará hasta tal punto que
encontrará la cinta y la verá; la llamada telefónica se produce y comenzará a
temer por su vida. Con ayuda de su exmarido Ryuji Takanawa (Hiroyuki Sanada),
un catedrático conocer de temas extrasensoriales, tratará de descifrar las
extrañas imágenes de la cinta y de evitar su fatal destino. Sin embargo la
maldición se extenderá hacia alguien que no sospecha…
El éxito propició un remake
americano en 2002, que por cierto no está mal, dirigido por Gore Verbinski y,
lo que es peor, una serie de remakes, secuelas, precuelas, reboots de cada vez
peor aspecto y calidad. Sin embargo, la angustia genuina, intensa y
desasosegante nace de aquí. De esta sencilla película de Hideo Nakata.
Análisis
Dirección: Es uno de esos trabajos que aparentemente no tienen nada
de particular, aparentemente, pero cuyos resultados finales son asombrosos.
Nakata juega con leves penumbras, espacios solitarios, sencillos y silenciosos
espacios. Todo ello conecta con el sentimiento no solo de terror, sino de
desazón y fatalismo. Afortunadamente cualquier veleidad efectista o
sanguinolenta se evita y se obtiene una obra tan sencilla como inquietante. El
ritmo no es particularmente rápido pero funciona como una imparable cuenta
atrás.
Interpretaciones: Nada particular que decir. No son particularmente
brillantes, pero sí son honestas y creíbles. Nanako Matsushima da el pego como
periodista diligente y como madre preocupada; suya es probablemente la mejor
actuación de la película. Hiroyuki Sanada aporta un matiz más enigmático,
guarda más secretos y eso le hace ser más herméticos; cumple sin más.
Guion: La película podría llamarse “Muerte con Preaviso”. ¿Quién no
tiene miedo a morir? Es probablemente el
miedo más arquetípico y primigenio del ser humano. Lo angustioso es el
conocimiento del momento exacto y del corto plazo del final. Las preguntas son,
como tiene que ser, mayores que las respuestas. La obtención de éstas nos
meterá en una espiral cada vez más intensa de terror. Hay algo fatalista, gris,
que cada vez nos va acongojando más. ¿Qué el planteamiento es inverosímil? Advertimos
ante ello que se trata de una película de terror colindante con el género
fantástico. ¿Qué esperaban?
Factura Técnica: Ya decíamos que es una película de bajo
presupuesto que no tiene alardes, pero ello de algún modo conviene y ayudar a
aumentar la tensión. Que no haya alardes, no quiere decir que no haya
sorpresas, de hecho hay momentos que juegan realmente con lo insólito. Y aun
así estas sorpresas no tienen nada que ver con subidones de músicas o sustos de
baratillo (ni “jumpscares” ni nada). “The Ring” es un ejemplo fabuloso de
inquietar mediante la sugerencia; sin conservantes ni colorantes. A destacar la
visita a una pequeña isla, que tiene reseñables estampas y la sensación y el
aspecto del mar embravecido.
ZONA SPOILER
-El inicio con las dos amigas es
un buen ejemplo de lo que será “The Ring”. A Hideo Nakata le basta con una
leyenda urbana contada de forma oral y un teléfono sonando para causar
auténtico miedo.
-Las habitaciones, el tiempo
(sobre todo en la isla), todo tiene un toque gris que parece acompañar el
estado de fatalismo que los protagonistas.
-Hay algo ominoso en las imágenes
de la cinta VHS. Una mujer peinándose, un montón de letras sueltas, gente
arrastrándose por el suelo, un tipo con una especie de ¿embudo? en la cabeza.
Todo es tan caótico, dispar y esquemático que nos dejan muy inquietos. ¿Qué
sentido tiene todo aquello? ¿Cómo se correlaciona con las muertes?
-Creo detectar un par de pequeños
homenajes a otras películas de terror: hay un momento en que el hijo de Reiko
se queda mirando embobado un televisor (Poltergeist). En el momento, casi al
final, en el pozo (“Al Final de la Escalera”).
- Y aquí nace Sadako, un
personaje de cierta relevancia dentro del cine de terror , junto con su
equivalente occidental Samara
-El final feliz, como en tantas
películas de terror, se me ve matizado o
desmentido poco después, en lo que parece ser un auténtico giro bestial de
guion. Y eso nos lleva a…
Escena favorita
-Cuando ya todos se creen a
salvo, Sadako hace acto de presencia causando el pánico del espectador, pero
sobre todo a Riujy. La niña sale del televisor y se acerca al pobre profesor
haciéndole morir de miedo. La elijo sobre todo por la significación posterior.
Reiko, al descubrir la muerte de Riujy, debe cavilar por qué ella se ha salvado
y no él. Al poco tiempo cae en la cuenta: ella copió la cinta. Es decir la
única forma de librarse de la maldición es copiar la cinta y pasársela a otro.
Esto da un aspecto casi viral al miedo y a la muerte, como un ciclo que debe
repetirse sin fin.
No hay comentarios:
Publicar un comentario