jueves, 16 de mayo de 2019

Corre, Lola, Corre (1998)


Nombre Original: Lola Rennt

Género: Thriller, Acción, Drama

Director: Tom Tykwer

Intérpretes: Franka Potente, Moritz Bleibtreu, Herbert Knaup, Nina Petri.

Nacionalidad: Alemana



Impresiones

“Corre, Lola, Corre” es una película complejamente sencilla; la premisa se puede escribir con largura en una servilleta. Sin embargo Tom Tykwer retuerce la premisa en varias tandas hasta acabar construyendo una película casi filosófica.  “Corre, Lola, Corre” se alimenta de la adrenalina del espectador, su ritmo siempre avanza hacia adelante a toda velocidad; ningún personaje se está quieto, el reloj corre en contra y la música electrónica suena a toda hostia.


Esta breve película alemana (75 minutos) tenía todos los elementos para convertirse en película de culto: arrasar en festivales aunque sin tener un éxito comercial particularmente grande, una estética moderna y una aproximación innovadora a su argumento. Al menos yo diría que en buena medida el tiempo ha ido justificando con razonable exactitud este vaticinio y hoy en día “Corre, Lola, Corre”,  es una película que mantiene cierto reconocimiento dentro de los seguidores del cine, si no independiente, sí al menos alejado del consumo compulsivo de blockbusters.



“Corre, Lola, Corre” es una película con unas características tan marcadamente definidas que suele provocar lo mismo ira, nerviosismo o desinterés que admiración o  adhesiones inquebrantables. Personalmente estoy de lejos de identificarme con ningún extremo pero estoy más cerca de la vertiente admirativa. Hay que reconocer que ha conservado bien su frescura y ese aliento de juventud que desprendía entonces, y la inteligencia del argumento nos mantiene estimulados durante todo el metraje.

Todo comienza de con una idea simple. Manni (Moritz Bleibtreu) , un joven metido en chanchullos varios, llama desde una cabina a su  novia Lola (Franka Potente) porque ha perdido 100.000 marcos que pertenecen a un hampón. Si no consigue el dinero en veinte minutos las represalias que sufrirá Manni serán bastante violentas. Lola, que se siente culpable porque debió haber estado junto con Manni, pero le robaron la motocicleta que le servía de transporte, indica a su novio que no haga nada y que intentará obtener el dinero en ese plazo y reunirse con él. Desde ese momento Lola tendrá que correr y correr para conseguir el dinero que salve a su novio, sin tener muy claro cómo. Una vez acabado el plazo Manni se arriesgará a atracar un supermercado para obtener la pasta.



En sí mismo esto no es que sea particularmente rupturista. La originalidad viene en que la película nos muestra exactamente el mismo planteamiento tres veces, en capítulos de 25 minutos más o menos, pero donde el desarrollo de la trama tendrá pequeñas variaciones para dar lugar a un final muy distinto. Estas pequeñas variaciones son pequeños aspectos, apenas controlables, pero que agigantadas por un peligroso efecto mariposa cambian totalmente la historia. “Corre, Lola, Corre” es una película atlética, sudorosa y esforzada, pero que habla del valor de nuestras acciones y cómo una decisión u otra por nuestra parte puede dar un vuelco insospechado a nuestra vida. Tres hipótesis, tres vidas, todas verdaderas.



Análisis

Dirección: Lo mejor es la fulgurante y apremiante puesta en escena de Tom Tykwer, acorde con lo que mejor hace Lola durante la película: correr. Asimismo el montaje es también rapidísimo, con lo que algunos consideran que traslada el lenguaje del videoclip al celuloide. Tykwer se las arregla para que la tensión no decrezca en ningún momento y para que, a pesar de la aparente sensación de descontrol, se mantenga el rigor narrativo. Más adelante, a lo largo de su carrera, Tykwer se irá sosegando y dirigiendo películas de cierto calado como la adaptación de “El Perfume” (2006)  o “El Atlas de las Nubes” (2012) junto con las hermanas Wachoswki. Actualmente es uno de los creadores de la serie “Babylon Berlin”.

Actuaciones: Es curioso, la premisa de la película hace que el protagonismo de Franka Potente sea enormemente superior al de resto de personajes.  Y el hecho de que, literalmente, ella se pase la mayor parte de la película corriendo tampoco la deja espacio para las exquisiteces. Sí sabe transmitir sensación de urgencia y de adrenalina fluyente, y su imagen con el pelo rojo es, dentro de lo que cabe, casi icónica. El resto del reparto digamos que cumple, lo más prominente es Herbert Knaup en el papel del padre de Lola y Moritz Bleibtreu en el del atribulado Manny.

Guion: Sus fuertes son dos: la desesperada y casi imposible proeza de conseguir 100.000 marcos en menos de veinte minutos y el hecho de mostrar tres posibles desenlaces de la historia. Es como una película cuántica. No se sabe si son universos divergente a la manera de “El Jardín de los Senderos que se Bifurcan” de Borges o simplemente es una curiosidad formal del Tykwer. En cualquier caso nos muestra como una ligera variación en nuestras acciones conlleva consecuencias difíciles de prever para nosotros y los demás. Como los escenarios y los personajes son los mismos en todas las versiones de la historia se corre el peligro de la monotonía, pero el ágil ritmo que impone Tykwer (autor también de el guion) logra compensar ese riesgo.

Factura Técnica: Los recursos son limitados pero se hace, aun así, algún hallazgo formal llamativo. Utiliza efectos como el zoom o unos cortes en el montaje muy rápido. Hay otros recursos curiosos como la efímera transformación en dibujos animados pej. Cuando se suele hablar de una película relacionándola con el videoclip (digno género por cierto) la comparación, a veces con razón, suele ser peyorativa. Sin embargo en “Corre, Lola, Corre” este parecido se hace con inteligencia y oportunidad.

ZONA SPOILER

-La cita inicial de T.S Elliot ya  va dando algunas pistas con eso de volver al inicio del juego y tal.

-Hay un homenaje en los Simpson, en el episodio “Trilogía del Error”, a “Corre, Lola, Corre”. Lisa corre casi tan afanada como Franka Potente mientras suena la música de la película.

-Uno de los puntos que se suele destacar de la película es el de los “flashes” de algunos personajes que se encuentran con Lola. A modo de colección de Polaroids vemos sus futuros; uno distinto en cada episodio. Uno  de estos personajes puede acabar muriendo en un episodio y en el siguiente casarse y ser feliz. El destino está en los pequeños detalles.

-Uno de los temas principales podría ser el determinismo contra el libre albedrío. Si nuestras acciones vienen dadas por nuestro entorno o si bien podemos elegir libremente con toda la responsabilidad que ello conlleva.

-La verdad es que el arco de finales es variado. En la primera historia muere Lola, en la segunda Manni y en la tercera ambos sobreviven y es un final más o menos feliz.

-¿El destino confabula? La racha de suerte en el casino que tiene Lola es alucinante. Aunque en ese caso se pondría de nuevo en cuestión la libertad de la persona. Hay un destino que tutela.

-¿Cuál de las tres versiones es la cierta? Diría que todas. Es como ver un multiverso donde se van viendo las distintas variaciones de una misma situación. De ahí las derivaciones cuánticas o incluso borgianas que planteaba más arriba.

-Los interludios en las historias, con Lola y Manni en la cama, tienen que ver con la historia previa. ¿Una ironía del destino?

Escena Favorita

-El final de la tercera historia. Manni y Lola se encuentran, pero Lola parece extrañamente tranquila. ¿Acaso no se sorprende porque ya ha vivido las dos historias anteriores? Algunos, de hecho, hablan de una estructura de videojuego. El personaje gasta una vida pero luego vuelve a empezar. En cualquier aunque la coherencia sea ambigua, considero que es un final atractivamente enigmático. Y ese fotograma final con la sonrisa de Lola…



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