Título original: Peter's Friends
Impresiones
Como siempre, antes de que
empiecen a leer, les advierto que más allá de la "zona spoiler", no
me corto a la hora de hablar del argumento desde el inicio. Sean precavidos y
si no han visto la película, mejor no se aventuren a leer mucho del presente
post, el cual considero (como todos los que yo escribo) para contrastar
opiniones sobre una película que ya se conoce. Dicho esto, hoy abordo el
análisis de una de mis películas predilectas de siempre. Una de esas que, por
arte del azar, forman parte de tu vida desde hace mucho tiempo, y han ido
creciendo en tu mente (consciente e inconscientemente) a medida que va pasando
tu vida. No se trata un caso como el de "Eva Al Desnudo", mi post
anterior, gran película que me fascinó, pero que evidentemente no ha estado madurando
en las barricas de mi ser, al haberla descubierto hace poco.
No estamos ante el caso de una
película grandiosa, ni grandilocuente, ni efectista... No, estamos ante una
película pequeñita. Una pequeña gran película diría y opino, que aborda las
relaciones afectivas (sentimentales y de amistad) y también aspectos tan
importantes como lo que esperamos de la vida y lo que nos depara finalmente, y
cómo la vida va labrando nuestro carácter. Es muy interesante ver el
experimento sociológico que nos plasma el fabuloso reparto que forma parte del
film.
Estamos ante una película cuya
sinopsis o resumen sintético es que un grupo de amigos se reúnen después de una
década de separación grupal para celebrar la nochevieja. Más allá de que se
hayan visto algunos de ellos por separado a nivel más personal de forma
puntual, lo cierto es que desde aquella actuación donde interpretaron la
hilarante "Orpheus in the underground" (no muy bien recibida por su
público de aquella noche) en la misma mansión donde se van a reunir, no han
vuelto a juntarse todos. Por ellos han pasado 10 años (a ritmo de
"Everybody wants to rule the world" de Tears For Fears se hace un
buen resumen de lo sucedido a nivel mundial en esos años; este es otro punto a
favor de la película para mí, ya que gracias a ella me inicié en un grupo
musical que es de mis favoritos a día de hoy) y aunque se vean en el mismo
lugar que lo dejaron, el tiempo ha hecho su labor y sus experiencias vitales,
en la mayoría de los casos traumáticas en mayor o menor medida, no les hace
mostrarse tan luminosos y alegres como en aquella Navidad de 1982.
Ha citado una de las canciones
que forman parte de la banda sonora. Ese es otro punto fuerte del film, ya que
la selección de canciones pop/rock para la ocasión es acertadísima y viene que
ni al pelo para cada escena. Tenemos por ahí el "Hungry heart" de
Bruce Springsteen & The E-Street Band o el "Girls just wanna have
fun" de Cindy Lauper, por citar otros 2 artistas que son de mi ojito
derecho.
El género del largometraje,
tal como lo he citado en los primeros apuntes esquemáticos del artículo, puede
resultar contradictorio. "Los Amigos De Peter" es uno de esos casos
que algunos denominan "dramedia", y que a críticos tan reputados como
Miguel Juan Payán de la revista Acción, no le agradan particularmente. A mí no
me disgusta, y en este caso en concreto me gana. Nos enfrentamos a una hora y
media en la que hay mucho humor y situaciones disparatadas, pero también hay
espacio para momentos realmente dramáticos. Allá cada uno con sus gustos,
evidentemente. Sin embargo, con todo, la película me deja muy buen poso cada vez
que la veo, ya que, a pesar de las trabas, la unión va a prevalecer y se van a
superar de una u otra manera los escollos que se van planteando durante el
metraje; como ya advertí de spoilers, entiendo que quien leyó hasta aquí ya ha
visto la película.
Análisis
Dirección: Creo que en la primera mitad de los 90, y en los años que rodearon a
esta película, Kenneth Branagh, que además es intérprete en la misma, era uno
de las principales apuestas de gran director para el futuro. Tenía una buena
reputación y considero que esta película ayudó a sumar. Luego, creo que,
pasadas casi 3 décadas, las expectativas de Branagh se han quedado lejos de llegar
a donde se pensaba que iba a llegar. Por un lado, le honra no renunciar a sus
gustos y estilo personal y el atreverse con proyectos arriesgados. Dicho esto a
nivel general, y reconociendo que no he visto toda la obra de Kenneth desde la
silla de director, creo que la película que nos ocupa puede ser uno de sus
mejores trabajos. Es otro ejemplo de largometraje en el que la dirección de
actores es básica y considero que la solventa de manera genial. Los diálogos,
la gestión de planos y contraplanos, incluso el tratamiento de otro de los
personajes no personales, me refieron a la mansión y la finca de Peter, está
muy bien logrado. Branagh consigue gestionar a la perfección el encaje de todas
las piezas que forman parte de "Los Amigos De Peter", logrando un
resultado sobresaliente.
Intérpretes: Estupendo reparto coral. Todos muy bien. Hay que destacar a 3 sobre el
resto, que son el propio Branagh, interpretando a Andrew, que brilla mucho en
el plano cómico en los momentos de melopea cuando descarrilla completamente
contra sus amigos (descollante es esa reprimenda a su antigua novia Sarah,
citando al rollete que se había traído a la fiesta como "el príncipe de
Panaché, don Juan Pollalarga" en mitad de un desayuno), Emma Thompson,
interpretando a la aún ingenua Maggie, que sufre un proceso de aprendizaje o
despertar (a su manera) en la película, y Stephen Fry, mayestático como Peter
Morton, y tratando de lidiar con la situación de la reunión y su
intriga/situación personal, que tampoco es manca. También está Hugh Laurie, con
un papel algo menor que los 3 ya citados, el cual viene de un drama personal
como la muerte de uno de sus hijos gemelos (lo cual hace que su matrimonio vaya
dando tumbos). He de citar a Phyllida Law, que encarna a Vera, la ama de llaves
de la mansión desde los tiempos del padre de Peter, y que, con un rictus a
veces cercano en el hieratismo y mala leche a la ama de llaves de
"Rebecca", al final se revela más humana que ningún otro personaje de
la película.
Guion: La historia aparentemente es sencilla, pero todas las intrahistorias
que existen, hace que se aprecie una estructura muy elaborada de cada una de
las situaciones personales. Te das cuenta que esa sencillez, además de
funcionar y captar bien al espectador, no es superflua, y tiene mucho más de lo
que a priori sintetiza. Tenemos a Sarah (interpretada por Alphonsia Emmanuel),
que intenta sobrellevar su vida a base de apasionados y ardientes romances (de
hecho se trae a uno a la casa; muy simpático el metepatas que interpreta Tony
Slattery como Brian, el amante de Sarah, "don Juan Pollalarga", según
Andrew, para entendernos), y que tiene en su poso la amargura de no haber
cuajado en el pasado su relación para ella importante con Andrew. Andrew a la
vez vive inmerso en su adicción al alcohol, luchando (o no) por salir de ella,
con un matrimonio postizo con la famosa actriz Carol Benson (sublime Rita
Rudner como frívola estrella de Hollywood), que se va al traste. Lo de Roger y
Mary (Imelda Staunton, desquiciante como madre obsesionada con el estado de
salud segundo a segundo del gemelo que aún vive) es de traca. Su escena de
discusión en la cama de la habitación es de lo mejor en interpretación de la
película; por fortuna, luego remontan sorprendentemente tras la noche de pasión
que tomó el relevo a la pelea dialéctica conyugal. Quizás Maggie sea la que más
feliz o menos amargada vive, si bien ha tenido un capítulo dramático de la
muerte de un rollete que tuvo, la cual se viste de humor negro en una
conversación a recordar con Andrew por los jardines. Todo ello desemboca en la
confesión de Peter, que narra su situación y parece ganar a todos y a sus
correspondientes y comprensibles desgracias. Lo dicho, todo esto está muy bien
tejido y llevado a un clímax final, que se resuelve de forma luminosa y
positiva, llegando a emocionar (ayuda mucho también, nuevamente acertando al
disponer la canción de turno, el "As the days go by" de Daryl
Braithwaite que conecta con los títulos de cierre).
Factura técnica: La ambientación es contemporánea a su década. Nadie puede negar que
"Los Amigos De Peter" es de comienzos de los 90. Se aprecia no solo
en el vestuario, sino en la iluminación utilizada, los colores (a pesar del
gris imperante de la época del año en el que se desarrolla la acción de la campiña
británica), etc. No deja de tener un remate elegante al desarrollarse todo en
una mansión señorial solariega y Peter no prescindir de la pompa (a su estilo)
que merece la localización y la época del año. Están muy bien tratadas las
escenas en exteriores (hay algún plano general sensacional que muestra los
jardines), pero sobre todo están correctamente aprovechadas las escenas en
interiores y como cada una se desarrolla en una estancia distinta, dándole de
esa forma la identidad propia a cada una.
ZONA SPOILER
-Ya de lleno en el destripe,
empecemos por la primera de las cenas y velada posterior. Es apabullante la
cantidad de vergüenza ajena que causa el personaje de Brian, metiendo la pata
constántemente, contando chistes que no hacen gracia a nadie (lo de Greta Garbo
y el perro) y que para colmo termina insistiendo en la petición de que le
canten Roger y Mary la canción del último spot de café que han compuesto.
-Tengo que mencionar ese
momento cuando en la 2ª noche, la propia Nochevieja, aparece Andrew completamente
borracho, habiendo sucumbido a sus fantasmas, con ese jocoso "¡hora de
cenar!" que suelta al entrar en escena. El propio Kenneth en la dirección
se vale del recurso de la elipsis, pasando directamente a la sobremesa. Se da
lugar a una tormenta de reproches, con notables y contundentes insultos, que
van a llevar a Peter a confesar uno de los motivos que le movieron a celebrar
la reunión.
-La confesión de Peter y su
condición de seropositivo, es un jarro de agua fría que sirve para apagar de un
golpe el incendio que había. Todo el mundo deja de lado sus problemas para, por
primera vez en la película, responder de forma solidaria ante su amigo, zanjar
las rencillas y comenzar una verdadera fiesta que engancha con el inicio de la
película, tanto en la canción (vuelve a interpretarse, como buenamente se
recuerda, el "Orpheus in the underground") como en el comportamiento
y ánimo de los partícipes.
-El tramo final alcanza un
clímax altísimo. A lo ya narrado en los párrafos anteriores, hay que apuntar la
revelación de Vera, la cual hace su entrada de oro, propiciando el brindis
final y dando paso a una íntima y preciosa (llámenme ñoño) conversación a
título de confesión con el propio Peter. Muy emotivo.
-Hay muchos detalles
humorísticos en el guion y alguna puyita como cuando Peter le dice a Andrew que
la barriga es algo típico británico, además de la cultura. Ahí queda eso.
-La tentativa de abordaje
erótico-festivo-sexual de Maggie, al meterse a lo bestia en la cama con Peter,
vuelve a causarnos una potente sensación incómoda. El tema de la homosexualidad
o bisexualidad está también latente en tanto al personaje de Peter durante toda
la película, pero luego sabemos que el motivo por el cual rechaza Peter a
Maggie de permitirse una canita al aire, es otro distinto a que le gusten los
hombres, las mujeres o ambos llegado el caso. Muy bueno los referentes eróticos
de Peter al citar en el bando masculino a River Phoenix y en el femenino a
Michelle Pfeiffer; en lo que respecta a Michelle, coincido 100% (aún a la
presente fecha y edad de la susodicha).
-También hay lugar en la
película para la conexión a priori no imaginada entre ciertos personajes.
Recuerdo ahora el momento en el que la despechada Maggie se ve ayudada por
Carol, mujer de Andrew, cuando las 2 coinciden en la cocina (una para beber y
olvidar el rechazo de Peter y la otra para intentar quemar calorías de forma
insana). Carol aconseja a Maggie, la cual después de este encuentro despega y
termina tirándose a Paul, el hijo de Vera, aquel niño que aparecía también en
la foto de la post-actuación de 1982.
Escena favorita
-Podría perfectamente escoger
el momento de la confesión de Peter, que en un momento de desesperación al ver
que la fiesta-reunión que había ideado, está resultando un calvario para todos
sus amigos, decide contar su situación personal. Si a eso le sumamos que Peter
realmente viene de sufrir la pérdida de su padre, con el que quizás no ha
tenido muy buen feeling en su vida (interesante diálogo con Andrew), es
admirable lo bien que lleva Peter la situación. Pero no, me voy a quedar con el
momento en el que el grupo se reúne en la cocina tras la incomprendida
actuación en la cena de Navidad de los padres de Peter con sus amistades de
alta alcurnia. Ese instante, en el que todos están animosos y llenos de ilusión
ante la vida que se les abre, es realmente optimista. La foto que se hacen, con
la que se termina la película en imagen fija, plasma un momento de felicidad,
de vitalismo. El que la foto sea recuperada al final de la película, hace que
todos se quiten por un momento el lastre de los 10 años transcurridos, que no
les han llevado por donde precisamente querían. Como bien cantaba Karina en su
"Baúl de los recuerdos", echar la vista atrás es bueno a veces. Vivir
eternamente en el pasado no es bueno, pero tener un "Rosebud"
personal, ya sea una foto de amigos o cualquier otro elemento que valga como
referencia, ayuda inestimablemente a mantener un equilibrio emocional, al que
de cuando en cuando, en plan salvavidas, es necesario recurrir. ¿Cuál es el
suyo?
Artículo escrito por Víctor
Prats (DMR)
En La Vanguardia del Sabado 22 de Junio, Jordi Evole, escribía un art. Muy interesante sobre esta película. Yo no me acordaba muy bien de ella, y fui a Internet para refrescarla y me apareció todo este comentario que no solo me la refresco, si no que me resulto un análisis perfecto de toda la película. Volveré s verla. Me ha hecho interesarme por ella. Reyes Velázquez. Madrid.
ResponderEliminarReyes, celebro que te haya gustado mi artículo. Muchas gracias por escribir.
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